Cómo afrontar una entrevista laboral

Incluso para aquellos que han atravesado infinita cantidad de entrevistas laborales, es casi imposible no perder un poco la calma cada vez que se acerca una nueva. Las preguntas más frecuentes suelen ser: ¿Cómo voy a vestirme? ¿Qué debería responder? Si me preguntan cuál es mi remuneración pretendida, ¿qué digo?… Y la lista podría seguir.

Ante todo, es necesario que tengas en cuenta la premisa esencial para toda entrevista de trabajo: muéstrate natural. Contesta con sinceridad, pero diciendo las cosas en positivo. Sé cordial y seguro. Si sigues este consejo, que es clave, lo demás fluirá mucho más fácilmente.

Ahora bien, fuera de esta premisa básica, existe una serie de detalles que es importante que tengas en cuenta a la hora de encarar una entrevista de trabajo. A continuación detallaremos algunos de los más relevantes.

  • Vístete de manera apropiada. En algunos casos, la primera impresión puede condicionar severamente lo que resta de la de entrevista. A nivel general, siempre es recomendable vestir de manera clásica, sin emplear colores muy llamativos ni estampados y accesorios muy exuberantes. Si decides concurrir empleando una vestimenta más sport, procura combinar muy bien los colores y que estos sean sobrios. También puedes optar por informarte acerca de cuáles son las normas internas de vestimenta de la empresa y presentarte vestido de acuerda a éstas.
  • Exprésate de manera clara. Si los nervios suelen jugarte una mala pasada en estas situaciones, preparar algunas de las respuestas a las posibles preguntas que te harán puede ser una gran ayuda. Utiliza ideas concretas para expresarte, no expliques de más. No armes frases muy largas que puedan resultar engorrosas o poco claras, sé conciso.
  • Muéstrate seguro, pero relajado. Trasmitir seguridad a quien te entrevista es importante. Pero cuidado. Demostrar excesiva seguridad puede ser contraproducente. No debes reflejar duda al momento de expresar tus ideas y opiniones, pero siempre debes hacerlo desde tu posición de entrevistado y futuro empleado. La seguridad en demasía puede confundirse con arrogancia e incluso, a veces, puede resultar agresiva.
  • Infórmate acerca de la empresa y el sector. Conocer los servicios o productos que ofrece la empresa, además de verse bien ante un posible futuro jefe, puede ser más que efectivo si lo relacionas con tus ambiciones profesionales. Destaca que sabes dónde estás y relaciónalo directamente con tu búsqueda de una mejora profesional.
  • Averigua cuál es el sueldo promedio para el puesto. Cuando del sueldo se trata, nunca es bueno apuntar a cualquiera de los dos extremos. Pedir una suma demasiado alta es tan poco conveniente como ofrecerte por un sueldo muy bajo. Infórmate acerca de cuál es el salario medio para el puesto. Esto reflejará que tú sabes que tu fuerza de trabajo es valiosa.

Es muy probable que, si sigues estos consejos, se cree un ambiente cómodo entre tú y el entrevistador, y la reunión fluirá de manera natural. Como ya lo hemos mencionado, ésa es la clave para afrontar cualquier instancia del proceso de selección. Al momento de la entrevista, procura sacar lo mejor de ti, pero siempre desde la comodidad que nos asegura ser sinceros con nosotros mismos.