Cómo hacer un Currículum

El Currículum Vitae es un resumen escrito y ordenado de las experiencias formativas y laborales que poseemos. No sólo su contenido habla de nosotros, también nos describe la forma en que fue confeccionado. A continuación, profundizaremos en algunos de los detalles a los que debes prestar atención cuando prepares tu currículum vítae.

  • Ordenado. Siguiendo siempre la premisa básica de que el currículum debe ser bien claro, ordena los datos que vuelques en tu CV. Para ello, es importante que elijas qué criterio emplearás. Existe más de una forma para ordenar la información del currículum:
    • Cronología ascendente: la experiencia laboral se ordena de la más antigua a la más reciente (no se recomienda para aquellos que hayan cambiado de empleo muchas veces en poco tiempo).
    • Cronología descendente: destaca los trabajos más recientes, ya que se ordena empezando por la última experiencia laboral (recomendable si el empleo al que aspiramos está relacionado con ésta).
    • Funcional: la experiencia laboral se encuentra ordenada por bloques temáticos (recomendable cuando ésta es mucha y diversa).
  • Sin errores. Controla que tu currículum esté libre de errores ortográficos, gramaticales, sintácticos y semánticos. Si tienes dudas, puedes recurrir al corrector ortográfico del ordenador o pedir ayuda a alguien sepa escribir correctamente.
  • Actualizado. No te olvides de mantener actualizados los datos de contacto (teléfono, correo electrónico), tu edad, tu experiencia laboral, las capacitaciones realizadas, tu dominio informático, etc. Este tipo de información va cambiando con el tiempo, y olvidarnos de actualizarla puede parecer un simple descuido, pero empañará tu imagen ante el empleador. Si decidiste colocar una fotografía, procura que esta sea lo más actual posible; no es bueno llegar a una entrevista y que el empleador advierta que en nada te pareces a la persona de la foto.
  • Foto, sólo si es necesario. Por lo general, se recomienda no colocar fotografía en el currículum, salvo casos particulares en los que sí es necesaria, por ejemplo: trabajos de modelaje, puestos de atención al cliente o secretariado. Si consideras que la fotografía no es necesaria para la evaluación del perfil del postulante, es recomendable que no la incluyas. En algunas ocasiones desafortunadas, la foto puede ser utilizada como elemento de discriminación y eliminación, lo cual niega al candidato la oportunidad de demostrar sus aptitudes para el puesto.­
  • Breve y conciso. Intenta que el currículum no abarque más de dos hojas. Si son menos de dos, mejor. Si tu experiencia es mucha, y consideras que toda es relevante, limítate a no más de tres hojas. A menudo los tiempos son cortos, y un currículum muy extenso puede ser una especie de estorbo para los selectores.
  • Original. Cuando entregues tu currículum, asegúrate de que sea un original, no entregues una fotocopia. Debes dar la impresión de que estás dirigiéndote a esa empresa en particular, de manera personalizada. De lo contrario, puede parecer que ese empleador es uno más de una lista de miles a los que les enviarás tu CV.