Consejos para empezar en un nuevo trabajo

Si bien cada empresa tiene sus normas y costumbres, sus listas de cosas permitidas y prohibidas, existen ciertos aspectos de la convivencia dentro de la oficina que se aplican a cualquiera de ellas. Y, cuando una persona comienza a trabajar en un nuevo lugar, más que nunca es importante que tenga en cuenta estos detalles. Algunos de ellos son los que describimos a continuación. Puedes pegar un post-it frente a tu ordenador para tenerlos bien presentes durante tu período de adaptación.

  • Puntualidad. Sobre todo durante las primeras semanas, esfuérzate por llegar a horario. No importa si llegas un poco antes del horario, es preferible que sea así y no que ingreses tarde a la oficina. Esto última podría dar la impresión de que no te tomas el trabajo en serio. Y si adviertes que inevitablemente llegarás tarde, toma la precaución de avisarle a tu jefe o a quien corresponda.
  • Móvil. Procura dejar tu teléfono celular en modo “vibrador” o “silencio”. Por si acaso, puedes programar un perfil para cuando estés dentro de la oficina. De esta manera, si olvidas el móvil en el modo “timbrar”, evitarás que la melodía te avergüence; programa algún sonido clásico y sobrio. Por otro lado, evita contestar mensajes de texto y llamados mientras estás trabajando, y por nada del mundo lo hagas en medio de una reunión.
  • Música. Averigua si está permitido poner música en la oficina, antes de activar el reproductor. Si tu jefe te lo permite, no lo hagas en un nivel de volumen muy alto. Asegúrate de que, en la medida de lo posible, el volumen no moleste a tus compañeros. Una buena idea es utilizar auriculares no muy llamativos. También debes cuidarte de descargar música en el ordenador de la oficina.
  • Tu escritorio. Cacao para los labios, crema de manos, algunos caramelos, son cosas aceptables para que dejes sobre tu mesa. Pero de ninguna manera estará bien visto que transformes tu escritorio en un estante de objetos personales como pinta uñas, perfumes y peines. Por otra parte, si deseas colocar alguna planta, asegúrate de cuidarla. Puede ser que a tu “vecino” no le agrade el olor a podrido de ésta en caso de que olvides regarla como corresponde.
  • La vianda de comida. Llevar la comida desde casa al trabajo es una costumbre cada vez más vista entre los empleados de oficina. De hecho, algunos ni siquiera se dirigen al comedor y se quedan en sus mesas almorzando. Lo que debes tener en cuenta con respecto a este tema es que algunas comidas desprenden olores que, no sólo no son agradables, sino que quedan impregnados en el ambiente. Entonces, si lo que tienes en casa es, por ejemplo, pescado, será mejor que compres otra cosa de camino al trabajo.