Contrato Formativo

Existen dos tipos de modelos de contrato en España para cuando una persona recién titulada o un estudiante avanzado realiza prácticas o toma una beca en una organización empresarial: el contrato formativo o contrato en prácticas. Vamos a analizar en esta ocasión el primer caso, con el propósito de informar sobre los derechos y las obligaciones que insume este tipo de contratos.

El contrato formativo está pensado para aquellas personas que no posean aún titulación superior habilitante para la profesión o actividad. De esta manera, apunta al segmento de estudiantes avanzados o próximos a graduarse, mientras que la modalidad de contrato en prácticas insume un título de diplomado, ingeniero superior y técnico, arquitecto superior y técnico, licenciado o cualquier otro título habilitante en cada profesión.

Es así que para firmar un contrato formativo se exige una edad de entre 16 y  21 años, con la excepción de discapacitados, extranjeros en cumplimiento de sus dos primeros años de permiso de trabajo, parados durante más de tres años, personas en situación de emergencia social y participantes de programas de escuelas taller o de oficios. El contrato formativo no podrá firmarse por un tiempo menor a los seis meses ni mayor a los tres años.

Condiciones y cláusulas del contrato formativo

En el documento que acreditará el contrato formativo se indicará el oficio a desempeñar y en el cual se están adquiriendo conocimientos, el tiempo y la distribución horaria que insumirá la capacitación, la duración de la misma y la identificación y calificación del tutor a cargo del proceso formativo.

Asimismo, el contrato formativo incluye una cláusula que indica que la capacitación teórica realizada no podrá ser nunca menor al 15% de la jornada laboral que establece el convenio colectivo para el oficio o especialidad en cuestión. Una vez concluido el contrato formativo, el trabajador se verá imposibilitado de suscribir otros contratos de estas características con la misma empresa o con cualquier otra firma.