El currículum inexperto

La teoría y la práctica son dos cosas difíciles de disociar. Muchas veces escuchamos que “por más buen promedio y honores que se obtengan en determinada carrera, nada de eso tiene valor si no se lo aplica”. Y otros dirán que “las prácticas profesionales deben estar sustentadas y basadas en un marco teórico”. Es por esto que suele considerarse que lo mejor es, en la medida de lo posible, tener un empleo de medio tiempo paralelo a la carrera universitaria que se estudia.

Sin embargo, no todos los jóvenes y estudiantes universitarios toman esa determinación y dedican la totalidad de su tiempo a su carrera. En algunos casos, esto se ve reflejado en los altos promedios o en el corto plazo en el que alcanzan el título. Pero ¿qué pasa cuando llega la hora de buscar el primer empleo y no se tiene experiencia laboral? La pregunta es: ¿qué conviene poner en un currículum sin experiencia?

Hay muchos aspectos que puedes aprovechar y destacar para contrarrestar la falta de experiencia. Por ejemplo, si eres joven, ya cuentas con una ventaja. La juventud suele ser atractiva para las empresas porque no sólo implica para ellas un salario menor, también aprovechan para formarlos “desde cero”, en base a la cultura de su corporación. Pero puntualicemos un poco más en los aspectos que puedes destacar en tu CV:

  • Si realizaste prácticas durante el período universitario, inclúyelas en el currículum. También puedes detallar tareas o proyectos de la universidad en los que hayas participado activamente como voluntario.
  • Destaca principalmente todas tus habilidades y conocimientos adquiridos paralelamente a tus estudios profesionales: idiomas, informática y los cursos que hayas realizado. También resulta atractiva la actividad deportiva y la colaboración activa con organizaciones sin fines de lucro.
  • Preferentemente por medio de una carta de presentación cuidadosamente redactada, puedes expresar que te encuentras muy motivado por ocupar el puesto, que aprendes rápidamente, que eres flexible y, sobre todo, que eres muy trabajador.
  • Considera aceptar condiciones laborales difíciles o, en todo caso, menos deseadas, como estrategia para asegurarte el acceso al puesto que deseas. Los sacrificios suelen dar sus frutos tarde o temprano. Lo importante es que obtengas tu primera experiencia laboral. Por eso, puedes incluir en la carta de presentación o en el currículum frases como éstas: “aceptaría trabajar los fines de semana”, “disponibilidad para viajar” o “flexibilidad horaria para trabajar hasta después de hora”.

Lo más importante, a fin de cuentas, es que tu entrevistador advierta que, a pesar de tu inexperiencia, eres un joven lleno de entusiasmo por insertarse en el mercado laboral. Asegúrate de transmitir que eres un trabajador organizado, capaz de integrarte rápidamente a un equipo de trabajo y asumir responsabilidades.