Orientación Vocacional, ¿por qué no?

A menudo nos encontramos con casos de jóvenes que en su vida universitaria pasan de una carrera a la otra en más de una oportunidad. En algunos casos, es posible que estos cambios de carrera se deban a cuestiones personales: una lucha interna del estudiante por definirse entre dos carreras que siempre le resultaron atractivas por igual, por ejemplo. Otro caso puede ser el de aquellos estudiantes que se embarcan en una determinada carrera sin haber averiguado demasiado al respecto o con una idea equivocada sobre lo que ésta abarca. También nos encontramos con el clásico ejemplo de los que eligen su profesión siguiendo un mandato familiar, buscando dejar satisfechos con su elección a sus padres y olvidando sus propias motivaciones profesionales. Otro caso es el de los que transitan una larga carrera hasta el final, a pesar de no encontrarla atractiva ni sentir que se trata de su verdadera vocación. Muchas veces no se atreven a abandonarla a mitad de camino, pero toman el rumbo que de verdad les interesa una vez finalizada la primera carrera.
Claro que éste no es un problema que afecta solamente a la juventud. Los hay quienes comienzan a formarse profesionalmente en su vida adulta. En la mayoría de los casos, los adultos tienen la ventaja de haber atravesado diversas experiencias laborales y circunstancias de la vida que actuarán como definitorias a la hora de escoger el rumbo profesional. Sin embargo, también pueden ser víctimas de la duda, la falta de información y, por supuesto, los viejos mandatos familiares.
No es fácil: las opciones son cada vez más y, si a eso le sumamos la lista de mandatos familiares, las propias dudas, el factor económico, etc., la decisión se vuelve cada vez más difícil. Sin embargo, no es imposible.
Los cursos de Orientación Vocacional se presentan como una ayuda ante la dificultad para definir nuestras ambiciones profesionales, nuestras motivaciones en el ámbito laboral. La Orientación Vocacional es un conjunto de prácticas que tienen como objetivo proporcionar a quienes recurran a ella las herramientas necesarias para posibilitar la mejor situación de elección laboral.
Este tipo de cursos está destinado a jóvenes próximos a finalizar sus estudios secundarios, estudiantes universitarios, jóvenes y adultos insertados laboralmente, desempleados, y para todo aquel que desee atreverse a recorrer el camino de la búsqueda vocacional-ocupacional.
La identidad profesional se construye a lo largo de la vida de cada persona, dado que es un aspecto de la identidad personal. Por eso, el proceso de Orientación Vocacional se plantea como una búsqueda o exploración del individuo, sin perder de vista la realidad y el contexto que lo rodea. Quienes se embarquen en el proceso de Orientación Vocacional deberán reconocerse a sí mismos como protagonistas de esa búsqueda, valorando cada uno de los recursos e indicios que reconozcan en el “camino”. Estos hallazgos serán las herramientas claves que enriquecerán la exploración y definirán cada vez más el rumbo profesional buscado.