Terminó la entrevista, ¿y ahora qué hago?

Llegó el día. Nos levantamos temprano y nos damos un baño relajante. Elegimos cuidadosamente lo que vamos a vestir: nos probamos varias opciones que vamos presentando sobre la cama; volvemos a probarnos las combinaciones que más nos gustaron y, finalmente, elegimos aquella que nos hace ver más elegantes, sin perder naturalidad. Una vez producidos, repasamos lo que diremos y responderemos. Ensayamos una y otra vez delante del espejo. Practicamos el saludo de entrada y el del final. Y nos lanzamos a la tan esperada entrevista.

Finalizó el encuentro. Todo salió más o menos como esperábamos y nos sentimos conformes con lo que mostramos de nosotros mismos durante la entrevista. Volvemos a casa y… ¿ahora, qué?

Primero que todo, lo importante es entender que el hecho de haber pasado por la entrevista no implica que el proceso ya no depende de nosotros. Quedarnos sentados esperando no es lo más recomendable. Los pasos a seguir dependen del tipo de contacto que se haya establecido con la empresa.

Si lo que hiciste fue enviar tu currículum, habrá que proceder de acuerdo al medio por el cual lo hiciste. Suponiendo que lo mandaste por correo electrónico, te aconsejamos llamar por teléfono al día siguiente para corroborar si efectivamente lo han recibido. Si no tienes el número para contactarte, puedes enviar otro e-mail para saber si les ha llegado correctamente. Por otra parte, si el envío fue por fax, es importante que te comuniques a penas lo hayas mandado para saber si ingresó, si se lee claramente y si llegó completo (si lo consideras pertinente, aprovecha esta oportunidad para establecer contacto con el seleccionador). Por último, si el envío lo hiciste por correo o personalmente, procura comunicarte con la empresa en el transcurso de esa misma semana para saber qué pasó con tu CV.

En el caso de que hayas llegado a la instancia de la entrevista, una vez que ésta esté llegando a su fin, aprovecha al máximo esos últimos minutos. Pregunta al entrevistador acerca de cuáles son los pasos que siguen en el proceso de selección, cómo deberías proceder a partir de ese momento y cuándo puedes comunicarte con él nuevamente para saber el estado de la búsqueda; es imprescindible cultivar ese contacto. Lo aconsejable es hacer efectivo el seguimiento cada 15 días.

Si finalmente la posición fue cubierta con otro postulante, mantén el interés por ser tenido en cuenta para futuras búsquedas. Esta es una buena oportunidad, ya que la empresa tiene en su poder amplia información sobre tu perfil. Es recomendable que pidas autorización para seguir enviando tu currículum actualizado y, en la medida de lo posible, que puedas mantener el contacto telefónico con quienes te hayan convocado para la entrevista. Ten cuidado de no resultar fastidioso; la actitud debe ser de interés y perseverancia.